domingo, agosto 9, 2026
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Una cruiser con embrague automático y efecto madera: Benda vuelve a romper las reglas

La Benda Chinchilla 500 aparece en documentos de homologación con una nueva versión de 500 cc, más potencia, opción de embrague convencional o automatizado y paneles con efecto madera.

Benda prepara una nueva evolución de la Chinchilla 500, una cruiser bicilíndrica de media cilindrada que ya forma parte de la gama internacional de la marca china. La nueva versión ha aparecido en documentos de homologación en China y anticipa cambios importantes tanto en la parte mecánica como en el diseño.

El movimiento tiene interés por varios motivos. El primero es la llegada de un sistema de embrague automatizado inspirado sin duda en el Honda E-Clutch, una tecnología que permite utilizar la moto sin accionar la maneta en determinadas situaciones, pero que mantiene al mismo tiempo un embrague convencional para quien quiera seguir utilizándolo de forma tradicional. El segundo es un aumento de prestaciones respecto al modelo actual. Y el tercero, bastante menos habitual, está en la estética: Benda ha mostrado la moto con paneles efecto madera.

Actualmente ya hay una Benda Chinchilla 500, pero la nueva versión iría un paso más lejos
Actualmente ya hay una Benda Chinchilla 500, pero la nueva versión iría un paso más lejos

La gran novedad de la Benda Chinchilla 500 es su embrague automático

La Chinchilla 500 actual es uno de los modelos con los que Benda compite en el terreno de las cruiser de cilindrada media, un espacio donde la Honda Rebel 500 es una referencia clara. Hasta ahora, el modelo recurría a un motor V-twin de 47 CV, pero la documentación conocida apunta a una actualización que elevaría la potencia.

El sistema de embrague automatizado de Benda no elimina la maneta izquierda ni la palanca de cambio. La moto mantiene una configuración convencional, pero añade un servo electromecánico capaz de accionar el embrague de forma automática. En la práctica, esto permite iniciar la marcha sin tocar la maneta, subir o bajar marchas una vez en movimiento y detenerse sin que el motor llegue a calarse.

Ikono Honda

El funcionamiento recuerda mucho al Honda E-Clutch, ya que no convierte la moto en una automática pura. El usuario puede intervenir en cualquier momento simplemente accionando la maneta de embrague y recuperando el control directo del sistema. Según la documentación de homologación, la nueva Chinchilla 500 también se ofrecería con embrague convencional, por lo que Benda no limitaría el modelo a una sola configuración.

La actualización mecánica llega acompañada de un incremento de cilindrada. El motor pasa a 500 cc exactos gracias a un aumento de carrera, ya que el diámetro de 69 mm se mantiene sin cambios. La carrera pasaría de 63,6 a 66,9 mm, lo que explicaría esos 24 cc adicionales y la subida de potencia hasta los 54 CV.

En la parte ciclo no parece haber un cambio radical. La nueva Chinchilla 500 mantiene el bastidor con doble amortiguador trasero y la horquilla invertida, aunque sí modifica varios elementos de diseño. El guardabarros trasero es más largo, con una silueta cruiser más convencional, y el escape pasa a dividirse en dos salidas, una a cada lado, en lugar de los tubos apilados del modelo actual.

El concepto de cruiser V2 forma parte del alma de la moto china
El concepto de cruiser V2 forma parte del alma de la moto china

Los detalles estéticos también llaman la atención

También aparece un faro delantero con diseño inspirado en una turbina, una solución que ya vimos en la Benda LFC700, la muscle-cruiser de cuatro cilindros de la marca. Aun así, lo que más llama la atención no está en el frontal, sino en los paneles efecto madera situados en las zonas cóncavas del depósito y en el guardabarros trasero.

No es frecuente ver este tipo de acabado en una moto de producción. Ha habido precedentes puntuales, como el salpicadero de madera de la Bimota Mantra o las inserciones de la Maeving RM1 en el paquete de baterías, pero Benda lo utiliza aquí de una forma mucho más visible. La marca ha mostrado dos combinaciones de color y ambas recurren a ese mismo recurso estético.

De momento, la nueva Chinchilla 500 aparece como una evolución destinada al mercado chino, aunque Benda ya vende algunos modelos en otros mercados y su expansión internacional sigue avanzando. La combinación de más potencia, opción de embrague automatizado y una imagen tan peculiar puede convertir esta segunda generación en una de las propuestas más llamativas dentro de las cruiser medias de origen chino.

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