Hay marcas con mucha historia y dentro de nuestras fronteras, Bultaco es una de ellas. Ahora, después de muchos años de perfil bajo, la firma está tratando de relanzar nuevos proyectos y su adventure de media cilindrada desarrollada por Leonart y puesta a punto por la propia firma española es el principal. Para ayudar a los más escépticos a confiar en el proyecto, la Rally GT 300 ha completado una jornada de 200 kilómetros en Los Monegros dentro de un programa de pruebas que ahora tendrá continuidad en Marruecos, coincidiendo con la celebración del Rally de Marruecos.
La elección de Los Monegros es una de las claves para esta jornada de pruebas que ha completado la adventure Bultaco, siendo un gran campo de experimentación para una moto de este tipo. Pistas rápidas, zonas pedregosas, roderas, desniveles y tierra suelta son todo un examen para los diferentes apartados de la mecánica.
Teniendo en cuenta las buenas sensaciones dejadas en Los Monegros, el siguiente paso será más ambicioso: cuatro unidades de la Bultaco Rally GT 300 viajarán a Marruecos para seguir el recorrido del rally, aunque sin participar en la competición. El objetivo será acumular kilómetros durante varios días y recoger información en un entorno todavía más duro.

200 km de examen constante
Durante la jornada de pruebas en Los Monegros, Bultaco puso el foco en el equilibrio entre las prestaciones del motor y el peso de la Rally GT 300. Su propulsor de cuatro tiempos tiene como objetivo tener una entrega progresiva y controlable, especialmente aprovechable en la zona baja y media del régimen, donde una moto de este planteamiento necesita tracción y facilidad para dosificar el gas.
En las zonas más abiertas, la Rally GT 300 también dejó buenas sensaciones al equipo de la firma española, con un buen funcionamiento independientemente del tipo de terreno en cada tramo.
La prueba también sirvió para trabajar con diferentes configuraciones de escape y recopilar información sobre el comportamiento del motor en distintos regímenes de uso. Bultaco tenía como meta con ello comprobar cómo responde la moto tanto en pistas rápidas como en zonas más lentas y técnicas, prestando especial atención a la respuesta del acelerador. Dentro de ese programa de prueba también se estudió el comportamiento de la parte ciclo de la moto, dentro de la cual las suspensiones tuvieron un papel importante.

Motor de 292 cc, cambio de seis marchas y una base sencilla de entender
El motor de la Rally GT 300 es un monocilíndrico de 292 cc con distribución DOHC, cuatro válvulas, refrigeración líquida e inyección Bosch. Entrega 28 CV a 9.500 rpm y 25 Nm de par, unas cifras que la sitúan en una zona entre las trail de media cilindrada más al límite del máximo para el A2 y las pequeñas 125 que se quedan por debajo de los 15 CV de potencia.
El cambio es de seis velocidades y el embrague multidisco trabaja bañado en aceite. La caja de cambios de seis velocidades permite un buen grado de adaptación tanto a la conducción offroad como a un uso en carreteras convencionales y en autopistas.
Otro de los detalles interesantes de la adventure de la firma española es su autonomía, reforzada por el depósito de gasolina que gracias a su capacidad de 16 litros permite recorrer distancias importantes sin tener que repostar.

Rueda delantera de 19 pulgadas, 150 kg y equipamiento tecnológico
La parte ciclo se apoya en un chasis perimetral, horquilla invertida delantera y monoamortiguador trasero. El conjunto tiene un peso de 150 kg, una cifra contenida para una moto con orientación adventure-rally que equipa de serie elementos como defensas, parrilla portabultos y otros elementos.
La elección de las medida de las ruedas es un detalle en el que la Bultaco Rally GT 300 busca un equilibrio entre asfalto y tierra. Delante monta un neumático 90/90-19 y detrás un 130/80-17, La altura libre al suelo es de 260 mm y la altura del asiento se queda en 883 mm.
El equipamiento añade algunos puntos interesantes para una 300 de esta categoría, como la iluminación full LED, la pantalla TFT de 5 pulgadas, el indicador de marcha engranada, la monitorización de la presión de neumáticos o la dashcam integrada. Esta última puede grabar automáticamente en bucles de cinco minutos. El precio de 3.999 euros es otro de los argumentos de la moto que ha elegido Bultaco para relanzar esta nueva etapa.











