Una obra de arte, en este caso de las dos ruedas, no merece menos que un entorno incomparable para el día de su presentación. En este caso el lugar escogido ha sido el impresionante Lago de Como -situado en la región de Lombardía en Italia- donde ha visto la luz la última creación de la marca bávara: la BMW R20.
Se trata ni más ni menos que de un prototipo de estilo clásico, pero que se mezcla con la última tecnología en cuanto a mecánica e ingeniería se refiere. Ha sido durante la celebración del prestigioso Concorso d’Eleganza Villa d’Este, cuando BMW ha presentado al mundo esta imponente naked conceptual.
Según declaraciones del propio director de BMW Motorrad, Markus Flasch, este concepto bautizado como R20 es una obra maestra de la mecánica, en la cual su propulsor Big Boxer es el eje central sobre el que gira todo lo demás. Esta mecánica destaca por su impresionante presencia y sus 2.000 centímetros cúbicos.
La BMW R20 monta un motor boxer de 2.000 centímetros cúbicos
Adentrándonos más en los detalles del Big Boxer, debemos decir que no es un motor nuevo al 100%, ya que está basado en componentes y tecnología que montan otros boxer de la firma bávara, pero sí incorpora soluciones técnicas exclusivamente desarrolladas para la ocasión. Alguna de estas piezas son el nuevo radiador o las nuevas tapas de la culata y el cardán.
En la parte ciclo de la BMW R20 también encontramos componentes de última generación diseñados específicamente para ella. Es el caso del chasis en color negro y fabricado con tubos de acero al cromo-molibdeno. En el eje trasero encontramos una combinación muy llamativa en la que el basculante está fabricado en el mismo material que el chasis, mientras que el montante del Paralever es de aluminio.
Además, inspirado en la emblemática R18, el eje de transmisión (más corto de lo normal) queda a la vista, dotando a esta naked retro de una estética única. El juego de suspensiones al completo es de la marca Öhlins y completamente ajustable, mientras que las pinzas de freno ISR de anclaje radial, con 6 pistones delante y 4 detrás, prometen una frenada precisa y potente.
Por último, no puede pasar desapercibido el lado estético de este prototipo teutón, en el que por encima de todo destaca el depósito de gasolina pintado con el color denominado “hotter than Pink” que triunfó en los años 70. Su faro frontal impreso en 3D y con tecnología LED llama la atención casi lo mismo que si minimalista luz trasera escondida en el extremo del espectacular asiento hecho de cuero alcántara.
Si aunamos todos los elementos de ingeniería y estética -tanto clásicos como modernos- que luce esta joya diseñada por la firma alemana, tenemos como resultado un vehículo único y que estamos deseando que se convierta en una realidad lo antes posible.



