viernes, mayo 15, 2026
MITT MOTORS

Esta impresionante Aprilia RS250 de 1997 está en venta

La Aprilia RS250 fue la última gran moto de carreras que llegó a la calle y era para todos los públicos. Quizás por eso sea una moto que casi 30 años después sigue siendo admirada y perseguida. Si eres de quien la persigue, ahora hay una unidad en venta.

Aunque ahora parezca un simple sueño, en los años ochenta y noventa había motos cercanas a la competición listas para la calle. El último gran ejemplo fue la Aprilia RS250, una máquina que derivaba directamente de la competición en muchos aspectos y que cuando las supersport tetracilíndricas estaban de moda seguía haciendo gala de su bajo peso, una parte ciclo increíble y un motor de dos tiempos.

De hecho, la Aprilia RS250 ha sido una de esas pocas motos que con el paso del tiempo no solamente no se han depreciado sino que han aumentado su precio como auténticas joyas de colección. No hay que perder de vista el hecho de que ya al final de su producción la moto se vendía nueva por 6.000 euros y ahora hay unidades que rozan los 30 años que se están vendiendo por más del doble.

Parece increíble, pero es que a pesar de las complicaciones que conllevaba el tener una moto cercana a la competición, son muchos los que soñarían con tener una en su garaje y salir de vez en cuando a disfrutar de una moto heredera de la más dominadora 250 de los años ‘90. Tal vez incluso sumergirse en alguno de los circuitos que hay a día de hoy abiertos para los aficionados y disfrutar de ella en el hábitat natural para el que fue diseñada en un principio.

La estética de la Aprilia RS250 es inconfundible
La estética de la Aprilia RS250 es inconfundible

Pero, ¿por qué era y es tan especial la Aprilia RS250?

Son varios los factores que influyen, pero el primero de ellos es porque es una moto que se fabricaba directamente por el departamento de carreras de Aprilia en Noale. Su chasis, de hecho, compartía geometrías y características con el de las Aprilia RS250 y su estética era igualmente muy similar a la moto de carreras. Es, quitando las excepciones de la Honda RC213S y la Desmosecidi que fueron inalcanzables para el gran público, la última moto réplica de verdad.

En su interior late un motor bicilíndrico que derivaba de la Suzuki RSV250, pero con modificaciones importantes que, sumadas a las que también llevaron a cabo en el sistema de ignición, los escapes y la ECU (entre otras) llevaba a conseguir cerca de 70 CV a 11.900 revoluciones por minuto.

Ikono Honda

El motor no estaba nada mal de serie, pero como decíamos lo más importante llegó con la parte ciclo y con su diseño de chasis. El chasis de aluminio pulido y el basculante también de aluminio pulido junto con unas suspensiones Marzocchi invertidas de 41 mm y un monoamortiguador regulable en tren trasero le dotaban de una precisión increíble. Los frenos firmados por Brembo, además de ser de la Serie Oro, hacían que la moto frenase casi como las de carreras.

El basculante y el chasis derivaban directamente de la moto de GP
El basculante y el chasis derivaban directamente de la moto de GP

A esa precisión total hay que sumar, que no es menos importante, que su peso en seco era de unos 140 kg. Así que no es de extrañar que a día de hoy siga siendo de las motos más deseadas especialmente por aquellos que fueron adolescentes en los años ’90. Si eres uno de ellos, hay una unidad a la venta y además de estar en un estado bastante razonable, su precio es por ahora contenido. La subastan en Iconic Motorbike Auction, la unidad es de 1997 y solamente tiene 5754 kilómetros.

Quizás sea el momento de dejar de soñar con una Aprilia RS250 y pasar a ser el propietario. Y si el presupuesto no te alcanza, además de poder disfrutar con los vídeos, siempre puedes ahorrar para hacerte con su hermana pequeña, la RS125 que todavía se encuentran por menos dinero.

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