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No todo lo importante de una moto está a la vista y BMC lo sabe bien

Gama de filtros de aire BMC para diferentes tipos de motos.

Hay componentes de la moto que se cambian por rutina y normalmente cuando ya están completamente desgastados. Se cumplen los kilómetros marcados y se sustituyen sin más, habiendo recibido muy poca atención antes de ello de manera habitual. El filtro de aire es una de esas piezas que está habitualmente en ese grupo aunque en realidad sea una de las más importantes y económicas.

Sin embargo, el trabajo de un filtro de aire es lo que determina en buena medida tanto el buen funcionamiento como la durabilidad del propulsor. Cada vez que entra aire en la admisión, el filtro tiene que hacer dos cosas a la vez: dejar pasar el caudal necesario para que el motor funcione correctamente y frenar polvo, suciedad y partículas que no deberían llegar al interior.

BMC lleva años trabajando en su línea de filtros de aire lavables y reutilizables, siendo Bihr la encargada de hacer su distribución en España. La firma italiana traslada a las motos de calle parte de la experiencia acumulada en la máxima competición, con presencia en campeonatos como MotoGP y WorldSBK, teniendo en cuenta las necesidades de los usuarios a la hora de sustituir el filtro convencional por una pieza pensada para durar más tiempo y mantener sus prestaciones con mantenimiento.

Filtro de aire BMC rectangular con marco rojo y elemento filtrante de algodón.
Los filtros BMC sustituyen directamente al filtro original de la caja de aire y están desarrollados con referencias específicas para cada modelo de moto.

Una mejora que no se ve desde fuera pero se nota con el tiempo

La gama de filtros BMC para moto cubre aplicaciones muy distintas, teniendo referencias para scooters, modelos urbanos, naked, deportivas, touring, custom y motos de estilo adventure. Cabe destacar el gran grado de adaptabilidad de la gama, con modelos que se adaptan completamente a las diferentes motos para poder hacer el cambio sin ningún tipo de problema de compatibilidad.

Tener eso en cuenta es una de las claves de la gama de filtros de BMC, en la que el objetivo principal es que el usuario pueda retirar el filtro original de su moto e instalar una referencia específica, manteniendo la caja de aire de serie y además haciéndolo de una manera sencilla y rápida. Partiendo de esa premisa, BMC ofrece dos enfoques principales dentro de su catálogo, compuesto por filtros Standard y filtros Race.

Los Standard están pensados como sustitutos directos para un uso habitual en la calle. Las versiones Race, en cambio, se orientan a aplicaciones más deportivas, donde se busca favorecer todavía más el flujo de aire. Esa diferencia permite que la gama no se limite al usuario que entra a circuito, sino también a quien simplemente quiere una solución reutilizable para el mantenimiento de su moto.

Filtro de aire BMC con forma específica para caja de admisión de moto.
BMC utiliza fabricación Full Moulding para adaptar cada filtro a la caja de aire correspondiente, evitando planteamientos universales.

Algodón multicapa, aceite y fabricación Full Moulding

El elemento filtrante de los componentes BMC utiliza algodón multicapa impregnado en aceite de baja viscosidad y protegido por una malla metálica. La función de esa construcción es mantener el equilibrio entre el caudal de aire y la capacidad de filtración, que es precisamente el punto más importante en este tipo de componentes. A esa base se suma la fabricación Full Moulding, que en lugar de recurrir a juntas soldadas hace el elemento filtrante quede integrado en un único molde de caucho. Esto permite dar forma a una pieza específica para cada caja de aire y reducir posibles puntos débiles en la estructura del filtro.

La malla de aleación, recubierta de resina epoxi, también tiene su responsabilidad en el funcionamiento del filtro. Protege el algodón frente a vapores de gasolina, humedad y oxidación, tres factores que pueden aparecer en el entorno de la admisión de manera habitual. BMC ofrece una eficiencia de filtración del 97,5 % en ensayos realizados bajo el estándar ISO 5011, con capacidad para retener impurezas superiores a 7 micras. Con eso se consigue una buena toma de aire sin una restricción excesiva pero a la vez se protege a los componentes internos del motor de una manera adecuada.

Filtro de aire BMC de mayor volumen con marco rojo y malla metálica.
El elemento filtrante de algodón multicapa impregnado en aceite trabaja junto a una malla metálica para equilibrar flujo de aire y filtración.

Del paddock al mantenimiento del día a día

La presencia de BMC en competiciones como MotoGP y WorldSBK sirve como escaparate técnico, aunque también como banco de pruebas y obtención de información muy valiosa a la hora de trasladarla a las motos de calle. En competición, la admisión es un proceso muy importante -en todos los motores lo es en realidad- y el filtro tiene que mantener sus prestaciones en condiciones mucho más exigentes que las de un uso normal.

En la calle, las condiciones y el nivel de exigencia suelen ser muy diferentes, con motores menos críticos. Una scooter que circula a diario por ciudad, una naked usada todo el año, una trail que pisa pistas o una deportiva que entra ocasionalmente a tandas no necesitan exactamente lo mismo. También es diferente la manera de llevar a cabo el mantenimiento, ya que frente a un filtro normal que acaba desechándose cuando cumple su ciclo, los filtros BMC pueden lavarse, volver a impregnarse de aceite y reutilizarse mediante el kit específico de limpieza y regeneración de la marca.

BMC recomienda realizar ese mantenimiento aproximadamente cada 20.000 o 25.000 kilómetros, aunque el intervalo depende mucho del uso. Una moto que circula habitualmente en ambientes con polvo, arena o pistas sin asfaltar puede necesitar revisiones y limpiezas más frecuentes que otra que sólo se mueve por carretera.

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