El nuevo sistema GIVI Stealth es la última apuesta de la firma italiana de equipamiento y accesorios, una de las más experimentadas en mejorar la capacidad de carga de las motos. Sin embargo, no siempre es fácil conseguirlo, como por ejemplo cuando se trata de motos deportivas o naked. En estos casos, lo cierto es que hay cada vez más alternativas, pero todas ellas se enfrentan a un problema: cómo quedan cuando no se usan. Esa es la principal misión del sistema que ha presentado GIVI, con una idea muy concreta, añadir capacidad de carga sin dejar herrajes visibles cuando la moto vuelve a su configuración habitual.
El planteamiento del sistema GIVI Stealth se basa en un soporte retráctil que se recoge cuando no hay equipaje instalado. No hay estructura fija expuesta ni bastidores permanentes a la vista, sino que el sistema queda integrado en la moto sin sobresalir más de lo imprescindible. El GIVI Stealth introduce un mecanismo que permite ocultar el anclaje cuando no se utiliza, manteniendo la moto en una configuración más limpia sin perjudicar a la estética de la moto.
A nivel técnico, el sistema GIVI Stealth utiliza una construcción en tecnopolímero reforzado con fibra de vidrio. Es un material que la marca emplea en otros componentes y que aquí se utiliza para mantener una relación equilibrada entre rigidez estructural y peso contenido. Esta elección permite reducir volumen sin comprometer la resistencia del conjunto.

El nuevo sistema GIVI Stealth soluciona uno de los principales inconvenientes al desmontar las maletas
El funcionamiento es fácil y rápido, permitiendo desplegarlo y retraerlo de manera eficaz. El GIVI Stealth incorpora un botón de desbloqueo que permite desplegar el brazo de soporte cuando se va a montar la bolsa. Una vez en posición, el sistema de fijación utiliza un encaje a presión que bloquea la bolsa lateral de forma inmediata. No requiere herramientas en ese proceso, lo que permite hacerlo en cualquier momento durante el uso de la moto. Para desmontar, el procedimiento se invierte: se libera la bolsa y el soporte se recoge de nuevo, quedando integrado en la moto.
Este sistema está pensado para trabajar con la gama de bolsas blandas Easy-T, en concreto con la nueva EASY12. La bolsa ha sido desarrollada para encajar directamente con el GIVI Stealth, con versiones específicas para lado derecho e izquierdo. Esto responde a la geometría de la moto, especialmente en la zona del escape, donde el espacio disponible cambia de un lado a otro. La fijación se realiza de forma directa, sin adaptadores intermedios.
El conjunto GIVI Stealth y EASY12 funciona como un sistema integrado. La bolsa se posiciona sobre el soporte y queda fijada mediante el anclaje específico, evitando desplazamientos durante la marcha. La elección de bolsa blanda también influye en el planteamiento general, al reducir peso y facilitar el montaje y desmontaje en comparación con soluciones rígidas.

En cuanto a compatibilidad, el GIVI Stealth no se plantea como un sistema universal por ahora. Cada moto requiere un kit específico, adaptado a sus puntos de anclaje y a la disposición del subchasis. La marca ya trabaja en desarrollos para modelos como la Kawasaki Z900, la Yamaha MT-07 o la Royal Enfield Guerrilla 450, lo que sitúa el foco en el segmento naked de media cilindrada.
El sistema GIVI Stealth se presentó en EICMA dentro del bloque de novedades de la marca italiana, que sigue apostando por mejorar día a día su línea de productos para hacerla más extendida a diferentes usuarios y motos. De esta manera, la firma transalpina refuerza su posición como una de las marcas principales del sector del equipamiento y los accesorios, pudiendo encontrarse la lista de aplicaciones en los modelos compatibles en la web oficial de GIVI.







