Motegi siempre ha sido un circuito en el que se han producido momentos importantes y el GP de Japón 2025 volvió a demostrarlo. El claro protagonista del fin de semana iba a ser Marc Márquez, que llegaba con el objetivo de cerrar definitivamente el título en el trazado nipón, pero no fue él el que demostró un mejor desempeño a lo largo del fin de semana.
Al igual que sucedió en la carrera Sprint del sábado, Pecco Bagnaia salió a por todas en Motegi cargado de confianza después de haberse anotado la pole. El piloto de Ducati se colocó en cabeza desde la primera curva y marcó un ritmo alto que pronto le permitió abrir hueco. Por detrás, Pedro Acosta intentaba mantener el pulso, mientras Márquez se asentaba en la tercera plaza con la mirada puesta tanto en la lucha por el podio como en el título.
La situación de Honda añadía un interés extra. Joan Mir, que llevaba tiempo sin subir al cajón, mantenía opciones reales de acabar entre los tres primeros. El público japonés esperaba una alegría en casa, mientras la carrera se desarrollaba con una mezcla de estrategia, errores puntuales y la incertidumbre que generaban los problemas mecánicos en la Ducati de Bagnaia, que desde mitad de la prueba estuvo quemando aceite.

El GP de Japón corona a un nuevo campeón y devuelve a Honda al podio
Bagnaia terminó llevándose la victoria pese a la preocupación en su box por el humo que aparecía en su moto en algunos momentos de la prueba. El triunfo refuerza su posición en el campeonato y devuelve confianza al piloto italiano. Sin embargo, la gran noticia del día fue la consagración de Marc Márquez como campeón del mundo de MotoGP por séptima vez en su carrera, novena en total sumando los títulos de Moto2 y 125.
El piloto de Cervera finalizó la carrera en segunda posición, lo que le bastó para certificar un título que parecía inalcanzable hace apenas un par de años. Tras múltiples operaciones y un periodo de adaptación a la Ducati, Márquez consiguió cerrar un ciclo que muchos pensaban imposible. Con esta nueva corona, iguala su lugar entre los grandes nombres de la historia y prolonga una trayectoria que parecía truncada por las lesiones.
La espera se tradujo en una mezcla de alivio y emoción tanto en el piloto como en su equipo, que celebró un campeonato en un show poco natural establecido por la organización. El segundo puesto en Motegi fue más que suficiente para certificar la remontada deportiva más importante de los últimos tiempos.

El impacto del título fue evidente también en la parrilla. Sus rivales destacaron la capacidad de resiliencia del piloto español y la manera en que se ha adaptado a una nueva etapa de su carrera. Márquez vuelve a situarse en el centro de la categoría reina y lo hace en un contexto donde Ducati domina, pero con un campeonato que mantiene su atractivo competitivo.
La tercera posición fue para Joan Mir, que devolvió a Honda al podio en un escenario clave para la marca. El campeón de 2020 encontró la regularidad necesaria para reivindicarse, en una carrera que dejó además a Bezzecchi y Morbidelli completando el top cinco.
En Moto2, Daniel Holgado firmó una victoria clara y se consolidó como uno de los nombres propios del campeonato, por delante de Jake Dixon y Diogo Moreira. Manuel González, tras una sanción, acabó quinto pero mantiene el liderato de la general.

En Moto3, David Muñoz aprovechó las condiciones cambiantes para imponerse con autoridad. José Antonio Rueda fue segundo y llega a la cita de Indonesia con opciones matemáticas de proclamarse campeón, mientras que Máximo Quiles cerró el podio tras una intensa lucha en las últimas vueltas.
Fotos: MotoGP






