Durante años, la Yamaha MT-07 ha marcado el rumbo del segmento. Desde su llegada en 2014, la naked de Iwata se convirtió en la puerta de entrada a la diversión pura sobre dos ruedas. Su motor bicilíndrico CP2, su peso contenido y su carácter inmediato le han permitido mantenerse en lo más alto de las listas de ventas europeas. Es la moto que ha enseñado a rodar a miles de usuarios y, al mismo tiempo, ha seguido entreteniendo a los más veteranos con su equilibrio tan particular entre accesibilidad y diversión.
En otro punto de la filosofía se encuentra la Honda CB750 Hornet. Tras años de ausencia, la marca del ala dorada resucitó un nombre histórico para reivindicar un hueco perdido. Y lo hizo a lo grande, con un motor de dos cilindros que supera los 90 caballos, un chasis que apuesta por la precisión y un diseño más conservador que busca atraer a una nueva generación sin perder a los más tradicionales. Con la Hornet, Honda ha dejado claro que quiere recuperar el trono que un día le perteneció dentro de esta categoría, y que no le tiembla el pulso a la hora de dar un paso hacia lo deportivo.
La tercera en discordia es la Suzuki GSX-8S, una moto que representa mucho más que un nuevo modelo. Para la firma de Hamamatsu, supone una declaración de intenciones después de un tiempo en el que su gama parecía estancada. Con un bicilíndrico en paralelo de 776 cc y una parte ciclo pensada para combinar comodidad y firmeza, la GSX-8S se coloca justo en medio del campo de batalla. Su apuesta es el equilibrio y es precisamente ahí donde puede conquistar a un público amplio que busca algo versátil, moderno y con identidad propia.

Una rivalidad que va más allá de los números
Más allá de las cifras de potencia, peso o precio, lo que distingue a estas tres japonesas es la filosofía que representan. La MT-07 se ha convertido en la referencia de quienes buscan una moto con la que sentirse libres en el día a día, sin complicaciones, pero con carácter suficiente para disfrutar en una carretera de curvas. Es directa, intuitiva y siempre dispuesta a dar más de lo que se espera.
La Hornet, en cambio, mira hacia un público que busca una naked con aspiraciones deportivas. Su motor sube de vueltas con rabia, la electrónica se ha puesto al día y su estética es una clara llamada a quienes crecieron soñando con las deportivas de Honda. No es casualidad que recupere un nombre mítico: la Hornet siempre ha simbolizado rebeldía dentro de la gama, y la CB750 actual quiere mantener esa esencia con un toque de modernidad.
La GSX-8S aporta un aire distinto a esta pelea. Con un diseño que rompe con lo anterior en Suzuki, apuesta por líneas angulosas, una ergonomía más amigable y un paquete electrónico sencillo pero suficiente. Lo más importante, sin embargo, es que ofrece una experiencia de conducción que no pretende intimidar. Su motor en paralelo, con un sonido particular, le da un carácter propio que engancha más por sensaciones que por cifras.

En el terreno de la parte ciclo, la Yamaha MT-07 2025 apuesta por una configuración sobria pero eficaz, incorporando una horquilla invertida de 41 mm, junto con llantas SpinForged que reducen peso no suspendido. Esto le permite mantener agilidad sin sacrificar estabilidad en medios comprometidos.
Por su parte, La Honda CB750 Hornet recurre a una suspensión delantera Showa SFF-BP invertida con 130 mm de recorrido y un monoamortiguador Pro-Link trasero, lo que le da un equilibrio muy firme entre absorción y respuesta. En el caso de la Suzuki GSX-8S, su chasis y ciclo parten de una base con horquilla KYB invertida de 41 mm y monta suspensiones calibradas para combinar agilidad urbana y seguridad en vías de ritmo alto.
Prestaciones, nivel de equipamiento y precio están prácticamente equilibrados
Pasando a frenos y adherencia, la CB750 monta doble disco delantero de 296 mm con pinzas radiales de cuatro pistones y ABS de serie; en la trasera monta disco sencillo de 240 mm. Esa dotación convierte su frenada en una de las más contundentes del segmento. La MT-07 también ha mejorado su sistema de frenos, adoptando pinzas radiales y discos de mayor diámetro. Mientras tanto, la GSX-8S equipa frenos Nissin con discos dobles de gran diámetro en el tren delantero y un sistema ABS avanzado, acompañado de neumáticos Dunlop Roadsport 2 que apuntan a un compromiso firme entre agarre y durabilidad.
Centrándonos en la electrónica, la CB750 incluye modos de conducción Standard, Sport, Rain y dos modos configurables por el usuario, lo que le da versatilidad para adaptarse a distintas condiciones y necesidades. Estas configuraciones se llevan a cabo gracias a la pantalla TFT de 5” con conectividad. La MT-07, para el modelo 2025, ya incorpora control de tracción (TCS), modos de conducción (YRC) y acelerador electrónico (YCC-T), además de mejoras internas que pulen la curva de par y la entrega en respuesta baja-media. La GSX-8S, por su parte, también equipa un paquete electrónico de buen nivel, con control de tracción, modos de conducción, acelerador electrónico y shifter en subida y bajada de serie, algo que multiplica su comodidad.

En el aspecto económico, la más accesible es la Suzuki GSX-8S, que en la actualidad se puede conseguir por menos de 8.000 euros. Mientras tanto, la Hornet se sitúa en la barrera de los 8.000, siendo algo más económica que la Yamaha, que tiene un precio que roza los 8.300 euros.


