La firma japonesa no se ha conformado con tener una de las naked más exitosas del mercado. En esta última y profunda evolución, ha querido darle a la Kawasaki Z900 2025 una mejora tan sutil como efectiva: nueva estética, electrónica afinada y mejoras que, sin romper con lo anterior, la colocan un paso -realmente grande- por delante. La hemos probado a fondo y sí, sigue siendo la reina… pero ahora quiere el trono sin discusión.
Desde que apareció, la Z900 ha sido un modelo clave para la firma de Akashi. Una moto pensada para todo, que gusta por igual a novatos ambiciosos y veteranos con ganas de guerra. Con esta nueva versión, Kawasaki no sólo pule defectos, también pone en la balanza todo lo que ha aprendido del mercado… y lo pone a disposición del usuario.
Más allá de los detalles estéticos -nueva firma lumínica, detalles en aluminio cepillado, una pantalla TFT más completa- lo realmente importante va por dentro. Chasis reforzado, electrónica al nivel que se le exigía y un motor que mantiene su garra pero con una entrega más fina y aprovechable. Sin lugar a dudas, la Kawasaki Z900 2025 es la mejor Z de la historia.
La Kawasaki Z900 2025 es más afilada, más equilibrada… ¡y más divertida!
Pocas motos consiguen esa doble personalidad que tiene la Kawasaki Z900 2025. Por debajo de las 6.000 vueltas es dócil, muy aprovechable y urbana. Pero si decides abrir gas a fondo, empieza el festival: el tetracilíndrico de 948 cc estira con rabia hasta la zona alta del cuentavueltas y lo hace con un sonido que engancha. La respuesta es más suave y precisa gracias al acelerador electrónico, pero no pierde el toque cañero que ha sido siempre parte de su encanto.
El nuevo quickshifter -bidireccional y de serie- redondea una experiencia mecánica muy refinada. Subir marchas es instantáneo, bajar es todo un gustazo por el golpecito de gas que da la electrónica. El cambio es rápido, intuitivo y sin asperezas. No hay tirones, ni sustos: la suavidad con la que la Kawasaki Z900 2025 entrega su potencia es otro de sus puntos fuertes.
Y si hablamos de electrónica, el salto también es real. La incorporación de una IMU de seis ejes le permite gestionar mejor el control de tracción, el ABS en curva o el KCMF (asistente de paso por curva). Todo configurable y con modos de conducción que ahora tienen más sentido. El control de crucero, por fin, también llega a esta generación, accionándose en la botonera izquierda de manera muy sencilla e intuitiva.
La parte ciclo de la Kawasaki Z900 2025 ha sido mejorada y se ha conseguido un tacto más deportivo
Una de las sorpresas más agradables en esta Kawasaki Z900 2025 ha sido la mejora en la parte ciclo. A simple vista parece lo mismo, pero la rigidez del chasis ha sido revisada con pequeños refuerzos en la zona posterior al eje de la dirección que se notan especialmente al entrar en curva. La horquilla Showa SFF de función separada es ajustable en precarga y rebote, cumpliendo con nota y permitiéndonos ritmos muy serios. Tal vez el único punto algo mejorable es que es un pelín blanda en su primer recorrido, pero nada importante. Detrás, el monoamortiguador trabaja muy bien y da confianza incluso cuando apretamos fuerte.
El nuevo equipo de frenos con pinzas radiales Nissin es justo lo que la Z900 necesitaba. Más potencia, más tacto y más capacidad para frenar tarde sin sustos. Cabe destacar que el funcionamiento del equipo de frenada es simplemente perfecto, dejando muy buenas sensaciones y trabajando de manera inmejorable. Eso sí, unos latiguillos metálicos acabarían de pulir un apartado que está a un gran nivel.
En cuanto a los neumáticos, el conjunto Dunlop Sportmax Q5A que monta la Kawasaki Z900 2025 aporta confianza desde el primer momento. En seco, al menos, el agarre es alto y te animan a tumbar sin miedo.
Si nos fijamos en la agilidad que tiene el conjunto, aunque el peso declarado son 213 kg, la facilidad con la que se mueve entre curvas sigue siendo marca de la casa. Rápida de dirección, precisa y muy comunicativa. A esa agilidad se suma la facilidad que ofrece la naked nipona para moverse en parado.
Ergonomía pensada para todo y para todos
Otro punto fuerte de esta generación está en su postura de conducción. La Kawasaki Z900 2025 sigue siendo una moto muy versátil, con una ergonomía que permite tanto hacer ciudad como meterle kilómetros el fin de semana. El nuevo manillar tipo fat-bar da más palanca y sensación de control, mientras que el asiento, revisado por dentro, mantiene el confort sin penalizar la contenida altura al suelo de 830 mm. Si se te queda alta, Kawasaki ofrece un asiento opcional 20 mm más bajo.
En marcha, todo está donde esperas. La nueva pantalla TFT de 5” mejora en visibilidad y funciones, integrando conectividad y hasta un medidor de inclinación que recuerda a un horizonte artificial de los que utilizan los aviones. Es sin duda un elemento curioso y divertido, aunque hay que estar sereno para no dejarse llevar por la ambición para marcar una máxima inclinación cada vez mayor… También se agradece el navegador de tipo giro-a-giro mediante la app Rideology, aunque sigue faltando de serie una toma USB que solo está en las versiones Performance y SE.
Kawasaki Z900 2025: tres versiones y un precio competitivo
La unidad que hemos estado probando en Moteo corresponde a la versión estándar con potencia completa (124 CV), pero Kawasaki ofrece más opciones. Está la variante limitable para A2 con un precio inferior y la Performance, que añade escape Akrapovic, cúpula ahumada y detalles específicos. Por encima queda la Special Edition (SE), con suspensiones mejoradas, frenos Brembo, amortiguador Öhlins TTX y más electrónica.
El precio de la Kawasaki Z900 2025 arranca en 10.575 € estando disponible en los concesionarios oficiales de la marca en nuestro país, con posibilidad de bajarlo si se opta por la versión negra, que prescinde de los gráficos en verde. Por ese dinero, es difícil encontrar una naked tan completa, bien hecha y eficaz. No es barata, pero desde luego tampoco es nada cara si tenemos en cuenta cómo funciona y todo lo que ofrece.


