Para poder conocer de primera mano a la nueva KYMCO Super Dink GT 350 viajamos hasta Menorca, un espectacular lugar escogido por los responsables de la firma taiwanesa en España para la presentación nacional a la prensa del que está llamado a ser uno de los modelos más prestigiosos de su catálogo. Un escenario difícilmente mejorable para el retorno de la evolución de una de sus scooters con más historia.
Las carreteras reviradas y estrechas de la isla balear fueron un territorio perfecto para poner a prueba el desarrollo de la nueva KYMCO Super Dink GT 350, que siendo fiel al estilo GT que la caracteriza se sumerge un poco más en la deportividad. Eso queda claro viendo su frontal, pero la mejor demostración de ello no se encuentra en su estética más agresiva que la de su predecesora, que llevaba una temporada ausente de los concesionarios de la marca tras no haber sido actualizada.
Afortunadamente, alguien en KYMCO decidió revertir esa situación y ahora la nueva Super Dink está completamente preparada para pelear en el mercado luciendo orgullosa su homologación Euro5+.
El toque deportivo de la KYMCO Super Dink GT 350 no es sólo estético
No cabe duda de que la situación del mercado actual, con la irrupción constante de marcas y modelos que tienen unos precios contra los que es difícil competir, está haciendo que las cosas sean cada vez más complicadas para posicionar bien una propuesta. Sin embargo, hay formas de hacerlo si se tiene la suficiente flexibilidad y se actúa a tiempo. Ese es un buen resumen de lo que ha hecho la marca asiática con el KYMCO Super Dink GT 350.
Esta renovación viene de la mano de tres ejes fundamentales, que en conjunto hacen que todo funcione bien. La lucha no va a ser sencilla frente a los rivales, pero gracias a estos tres puntos fuertes la Super Dink tiene armas con las que luchar: un estilo deportivo pero elegante que se transmite a su conducción, un motor renovado que funciona de maravilla y un precio cuanto menos contenido.
Aunque en la firma son conscientes de que este modelo no va a ser su mayor éxito de ventas, han querido darle un toque distinguido que aporte prestigio a la gama. Ese toque distinguido se ve a simple vista, pero lo mejor de todo es que también se siente cuando te subes a ella y te vas a recorrer kilómetros tanto en territorio urbano como en carretera abierta.
El motor es el punto más fuerte de la KYMCO Super Dink GT 350
Desde los primeros kilómetros que recorres con ella queda claro que el motor es uno de los aspectos más positivos de la nueva Super Dink. Su suavidad queda patente desde que lo pones en marcha, con una ligera vibración al ralentí que desaparece en cuanto insinúas un poco de giro en el acelerador. A partir de ahí, va subiendo de revoluciones de una manera muy limpia y agradable, siendo su respuesta siempre suave y sutil independientemente del rango en el que esté.
De la mano de esta revisión del propulsor viene un ligerísimo incremento de la potencia, que alcanza los 28,16 CV. Sin embargo, lo importante no es ese aumento, sino que la entrega se ha mejorado sensiblemente en medios, zona en la que el motor está más lleno que su antecesor. Esto permite que la moto se defienda mejor cuando se le pide más, invitando a hacer una conducción más deportiva y enérgica.
Con ello, hacer adelantamientos es más fácil y rápido, aunque hay que tener en cuenta que la velocidad punta no excede en mucho más de 10-15 km/h la velocidad máxima que podemos llevar en una autopista. A la máxima velocidad legal el motor se encuentra cómodo, teniendo un poquito de margen para seguir progresando aunque no en gran medida. En cualquier caso, para un uso razonable y responsable es más que suficiente.
Otro de los beneficios que tiene la nueva KYMCO Super Dink GT 350 es que es más eficiente en lo que a consumo de combustible y emisiones se refiere, algo que siempre es positivo. El consumo declarado es de 3,5 L/100 km, una cifra que se puede conseguir con una conducción responsable sin ningún problema.
Chasis y suspensiones que trabajan bien
Parte de ese enfoque más deportivo que estrena el Super Dink lo aporta su parte ciclo y en especial, su bastidor y sus suspensiones. Este bastidor nuevo además es más ligero que su predecesor, lo que permite que el conjunto de la moto sea 7kg más ligero. Además se siente con la rigidez necesaria para poder hacer un uso más exigente, sobre todo en carreteras más reviradas. La moto no hace movimientos extraños y gira bien teniendo en cuenta que se trata de una scooter GT con unas cotas amplias y con una distancia entre ejes de 1.555 milímetros.
Esta distancia entre ejes unida a la incorporación de unas llantas de mayor diámetro -en el tren delantero pasa de 14” a 15” y en el trasero de 13” a 14”- hace que en algunos momentos concretos puedas notar que abre un poquito la trayectoria, pero no cuando circulas a un ritmo moderado y normal.
Por su parte, las suspensiones son duras y eso permite que la KYMCO Super Dink GT 350 no tenga un efecto “barco” en ningún momento, lo cual es un importante punto a su favor. Donde sí tiene un margen de mejora amplio es en el freno delantero, que no acaba de tener la potencia impecable para una moto de este peso y tamaño. Si se circula tranquilo se tiene frenada más que de sobra, pero si se quiere explotar ese aspecto más deportivo del que hace gala la Super Dink hay que apoyarse significativamente en el trasero.
A pesar de su latiguillo metálico, se puede llegar a fatigar en una conducción más exigente. Tal vez una versión más deportiva con un doble equipo delantero sea más que suficiente para corregir este detalle para aquellos usuarios que quieran exprimirla fuera del uso cotidiano en la ciudad y sus alrededores, donde este equipo de frenos es más que suficiente ante una conducción razonable.
Comodidad en todos los sentidos
Como buen scooter de estilo GT, una de las principales razones de ser de la KYMCO Super Dink GT 350 es la de ofrecer a sus usuarios un buen grado de comodidad mientras la conducen. En este sentido, la GT no falla, sobre todo en su posición ergonómica que permite una postura muy neutra y descargada. A su manillar colocado perfectamente se une un espacio amplio para los pies, que puedes llevar tanto apoyados en la plataforma como en la zona delantera.
Otro aspecto interesante en este sentido lo aporta el asiento de grandes dimensiones, que lleva un espumado no excesivamente blando pero que no fatiga en absoluto aunque pases horas sobre él. La posición del conductor y del pasajero está muy bien marcada, teniendo además una altura contenida aunque no especialmente baja. Bajo ese asiento tenemos espacio para dejar dos cascos integrales, algo que siempre viene muy bien.
En cuanto a la protección aerodinámica, la pantalla parabrisas frontal no es de grandes dimensiones, pero cubre razonablemente bien la parte del pecho si no eres muy alto. Si quieres algo más, tendrás que recurrir a una pantalla de grandes dimensiones cuando esté disponible en el mercado de accesorios.
Un toque interesante lo aportan las múltiples tomas USB, teniendo una en la guantera izquierda -que es de la misma dimensión que la derecha no contando con cerradura- y otra en la zona central del manillar escondida bajo una tapa. Esto te permite llevar el móvil como navegador si le acoplas una sujeción al espejo, como hicimos durante la prueba. ¿Por qué es esto importante? Porque la KYMCO Super Dink GT 350 no cuenta con conectividad, aunque tiene un buen motivo para ello.
Un apartado tecnológico sobrio pero efectivo
Para saber por qué los responsables de la firma taiwanesa han decidido no equipar a la KYMCO Super Dink GT 350 con una pantalla con conectividad hay que recurrir al público objetivo al que quieren llegar con esta scooter. Este no es otro que el de los usuarios con edades comprendidas entre los 45 y los 55 años, lo que deja claro que no se dirigen a un público joven que tenga como prioridad el aspecto más vanguardista de la tecnología.
Teniendo en cuenta eso, han decidido instalar en la moto una pantalla LCD de un tamaño generoso que muestra de manera muy clara la información estrictamente necesaria, aportando una visualización muy directa y buena tanto con mucha luz de ambiente como en zonas más oscuras. Este tipo de pantalla -que además refleja todos los datos con números muy grandes y con un gran contraste- no era compatible con el sistema de conectividad, lo cual ha dado como resultado que la moto no lo equipe. A ello seguramente se sume el hecho de que esto habría incrementado el coste final, algo que a día de hoy puede ser muy decisivo para muchos clientes.
En un aspecto más centrado en la seguridad, hay que destacar que la KYMCO Super Dink GT 350 dispone de un sistema de control de tracción y de ABS Bosch de doble canal. A ellos se suma el sistema keyless, que hace que todo se controle con una ruleta que se activa cuando nos acercamos a la moto y conectamos el detector.
La KYMCO Super Dink GT 350 está pensada para ser útil y eficaz en el día a día
Con todo esto, queda claro que la nueva KYMCO Super Dink GT 350 ha llegado para dar un golpe encima de la mesa y posicionarse como uno de los buques insignia de la firma asiática en nuestro país. Una composición de buen producto, con unos buenos acabados, la fiabilidad que siempre ha aportado KYMCO y además con un precio muy contenido y con una estética atractiva y elegante.
La nueva Super Dink está disponible en los concesionarios oficiales de la firma en nuestro país en marrón y negro con un precio de 4.750 euros, esperándose que un nuevo color azul aterrice en el catálogo a mediados de verano.



