domingo, agosto 9, 2026
MITT MOTORS

Participamos en la Rider Soul 2026: muchas curvas, mucha diversión

350 km, muchas curvas y buen ambiente. Ese es el mejor resumen de la experiencia de participar en la Rider Soul 2026, un evento creado por moteros y para moteros.

Diseñada para ser un reto de dos niveles, la Rider Soul tuvo una segunda edición hace unos días en la zona centro de España, acompañando al salón Madrid X Moto como una de las actividades englobadas dentro de su programación. Después de una primera edición llevada a cabo hace un tiempo, llegó el momento de una segunda parte que pudimos vivir desde dentro participando como un aficionado más.

El concepto de esta Rider Soul 2026 era sencillo, apuntarse a una de las dos versiones (una de 300 km y otra de 500 km) según se quisiera y tener la moto preparada para descubrir en el último momento el siguiente punto de la ruta. Nada de lo que preocuparse más allá de que la moto tuviese gasolina y de seguir el camino marcado, dejando el resto simplemente para disfrutar sin preocupaciones de los paisajes y las carreteras.

El formato de la Rider Soul estuvo dividido en dos jornadas, una primera para preparar todo el tema administrativo y otra para la acción pura y dura. El viernes tocaba confirmar la inscripción, recibir el welcome pack y asistir a un pequeño Briefing en el que la organización y Gustavo Cuervo dieron unas pequeñas pautas para hacer que todo fuese perfecto y el disfrute fuera máximo. Además, con un ambiente cargado de “buen rollo” se sortearon un montón de productos cedidos por las marcas patrocinadoras del evento, como GIVI, FulBat, Bridgestone o WD40. La verdad es que está muy bien acabar el día llevándose a casa una mochila como fue mi caso, todo un puntazo.

Rider Soul briefing y organización en Madrid X Moto
La Rider Soul arrancó con un briefing previo donde la organización y Gustavo Cuervo marcaron el tono de una ruta planteada para disfrutar sin presión ni objetivos competitivos @Rider Soul

El sábado tocaba lo bueno: salir a rodar para hacer la Rider Soul 300

Después del madrugón pertinente para estar en Madrid X Moto a las 7:30 de la mañana, sólo faltaba descargar la primera parte de la ruta. En mi caso, la opción elegida era la Rider Soul 300, teniendo el primer checkpoint en La Adrada. Hasta allí llegamos todos los participantes tras un recorrido muy tranquilo por carreteras muy conocidas por todos, pero eso se acababa allí. A partir de ese momento empezaba realmente la “aventura”.

Después de sellar el pasaporte en ese primer punto de control y escanear el correspondiente QR que descargaba la ruta hasta el segundo, tocaba ponerse en marcha de nuevo. Por delante teníamos una ruta simplemente espectacular que se adentraba en el corazón de Gredos. Unas carreteras de montaña muy tranquilas y rodeadas de unos paisajes inmejorables. Tanto que en un momento dado lo mejor que se podía hacer era parar la moto fuera de la carretera y sentarse a disfrutar un rato de las vistas. Porque al final, de eso se trataba, de disfrutar. Llegar el primero o el último daba completamente igual, esto no es una carrera ni hay que ir rápido.

Ikono Honda

Pasar por pueblos como Serranillos, seguir por Burgohondo para enlazar con Navaluenga emprendiendo el rumbo de nuevo hacia la zona centro fue todo un regalo para los sentidos, tanto por poder disfrutar en esas carreteras de la Ninja 1100 SX SE que nuestros amigos de Kawasaki nos habían cedido como por poder ver la montaña en su máximo esplendor en esta época del año. Moto verde, naturaleza verde.

Rider Soul recorrido en carretera con moto Kawasaki
A lo largo de la ruta, se pudo disfrutar de diferentes tipos de carretera @Rider Soul

Después la carretera volvía a ser conocida -después de conducir más de 100 km por zonas que en la vida había descubierto- tomando rumbo a Cebreros, Robledo de Chavela y El Hoyo de Pinares, donde estaba esperando nuestro amigo David en el segundo checkpoint. Tras un agradable descanso y compartiendo un ratito siempre divertido con los compañeros de ruta, volvía a ser momento de subirse a la moto para hacer la tercera y última etapa. Eso sí, con un ojo en el cielo, ya que empezaba a llover aunque fuese de manera leve.

El retorno nos iba a llevar a pasar por Navalagamella y Quijorna, una zona con especial interés para los seguidores de la historia de nuestro país. Allí se libró una de las batallas más duras en la Guerra Civil, cuando en julio de 1937 el ejército republicano trató de cercar al ejército Nacional. Quien quiera ir hasta allí -incluido Brunete- puede contemplar los restos que a día de hoy siguen dando fe de la que es una de las partes más oscuras de nuestra historia reciente. 100% recomendado.

Rider Soul llegada a Madrid X Moto con moto
La llegada a Madrid X Moto marcó el cierre de la Rider Soul 300, completando el recorrido y sellando el final de la jornada tras varias horas de ruta @Rider Soul

Tras pasar por esa zona, sólo unos kilómetros de autopista nos separaban de la meta, empezando ya a notar el cansancio. Casi siete horas después de la salida, volvíamos al punto del cual habíamos partido para poner el último sello en nuestro pasaporte y recibir el diploma que acreditaba que habíamos conseguido completar la Rider Soul 2026.

Desde luego, si eres de los moteros a los que les gusta recorrer rutas y ponerse una meta que lo convierta en un reto, la Rider Soul es una muy buena opción. Buena organización por parte del equipo humano de Medis, buen recorrido y buen ambiente. ¿Qué más se puede pedir? Pues una nueva edición en 2027… ¡o antes!

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