El sábado ya dejó una pista bastante clara de lo que podía pasar en Motegi, con una Sprint en la que el duelo Martín-Márquez tuvo una nueva edición. Marc Márquez había llegado a Japón obligado a recuperar parte de los 12 puntos que le separaban de Jorge Martín y en la Sprint mostró un ritmo al que nadie pudo responder, controlando la carrera hasta llevarse una victoria que volvía a estrechar el campeonato. Tras él, Martín cruzó la meta el segundo, pero haber pisado el verde en la última vuelta le costó el puesto cayendo hasta el tercero. El domingo, sin embargo, todo cambió después de que Michelin descartase el uso del neumático blando trasero al haberse destrozado en la Sprint.
La parrilla montó al completo el neumático trasero duro recomendado por Michelin, algo que se acabó mostrando como una elección positiva viendo el ritmo que permitió a los pilotos en la parte final de la carrera. Cuando se apagó el semáforo, Martín aprovechó la pole y llegó primero a la curva 1, con Márquez instalado inmediatamente a su rueda y Marco Bezzecchi detrás. Pedro Acosta, que partía desde la primera fila después de llegar a Japón con la victoria de Austria todavía reciente, perdió varias posiciones durante los primeros compases y cayó hasta la octava plaza en apenas dos vueltas.
Martín ha construido buena parte de su liderato durante la temporada desde la regularidad, mientras Márquez ha seguido una trayectoria mucho más extrema, con menos podios los domingos, pero casi siempre convertidos en victorias. Motegi empezó reproduciendo precisamente ese duelo entre dos maneras muy distintas de llegar al mismo objetivo. En la quinta vuelta apenas cuatro décimas separaban a los dos primeros y ambos rodaban en 1:43.6, todavía con Bezzecchi suficientemente cerca como para no desaparecer de la ecuación.

Martín marca el ritmo, pero Márquez espera su momento
El paso de las vueltas fue dejando a los dos principales aspirantes al título cada vez más solos. En el décimo giro ya habían abierto 1,9 segundos sobre Bezzecchi y continuaban alternándose las vueltas rápidas, sin que ninguno consiguiera romper definitivamente el ritmo del otro. Martín seguía delante, pero Márquez llevaba varias vueltas lo suficientemente cerca como para estudiar dónde podía intentar el adelantamiento sin cometer errores.
Ese adelantamiento llegó en la vuelta 11 y en uno de los puntos fuertes de frenada de Motegi. Márquez se metió por el interior en la curva 9, frenó hasta colocar la Ducati en el vértice y obligó a Martín a ceder la primera posición. Ese movimiento dejó sin margen de maniobra al piloto de Aprilia, que en ese momento comenzó una nueva carrera como perseguidor.
Martín no se descolgó después del adelantamiento y eso mantuvo la tensión durante buena parte de la segunda mitad. Márquez llegó a disponer de ocho décimas, pero el #89 volvió a encontrar algunas décimas y en las vueltas 16 y 17 consiguió rodar ligeramente más rápido, manteniendo la diferencia alrededor de siete décimas. No fue suficiente para preparar un ataque, aunque sí para impedir que el vigente campeón pudiera relajarse con muchas vueltas todavía por delante.
En el momento en el que Márquez necesitó volver a marcar la diferencia fue capaz de volver a subir el ritmo con un 1:43.291, recuperando el impulso para ampliar de nuevo la ventaja hasta 1,2 segundos, una distancia pequeña sobre el papel pero suficiente para empezar a controlar y gestionar. Martín seguía segundo sin una amenaza directa por detrás, mientras la carrera empezaba a ofrecer otra pelea completamente distinta por la última plaza del podio.

Bezzecchi resiste una remontada final de Bastianini
Marco Bezzecchi había perdido contacto con los dos primeros, aunque durante buena parte de la prueba pudo conservar una tercera posición relativamente cómoda. Esa tranquilidad desapareció en el tramo final cuando Enea Bastianini comenzó a recortar la distancia vuelta tras vuelta, hasta convertir los últimos kilómetros en una persecución que estuvo cerca de cambiar el podio.
Bastianini encadenó cuatro vueltas rápidas consecutivas y llegó al último giro pegado al piloto de Aprilia, pero Bezzecchi consiguió defenderse en las últimas frenadas y conservar la tercera posición. Para el italiano de Aprilia era un resultado importante en un campeonato que había comenzado la gira asiática todavía con opciones, aunque la diferencia respecto a Martín y Márquez volvía a crecer después del rendimiento mostrado por ambos en Motegi.
Márquez completó mientras tanto las últimas vueltas sin dar a Martín una oportunidad real de devolverle el adelantamiento y cruzó la meta para conseguir su 79ª victoria, completando un doblete después de haberse impuesto también en la Sprint. Motegi volvía así a tener un significado especial para el de Cervera, justo un año después de que ese mismo circuito hubiese servido para certificar su título de 2025.
Mientras tanto, Martín se mostró como un piloto muy sólido e inteligente sabiendo conformarse con su segundo puesto y siempre con la vista en la general. No pudo responder al ritmo final de Márquez ni impedir el doblete, pero transformó un fin de semana difícil en 20 puntos el domingo y evitó que su rival completara la remontada en la clasificación general.

Acosta pierde terreno y Raúl Fernández gana la pelea del segundo grupo
Detrás de la lucha por el podio, Raúl Fernández terminó imponiéndose en un grupo en el que también estuvieron Ai Ogura y Pedro Acosta. El japonés intentaba aprovechar su carrera de casa después de llegar a Motegi en buena forma, mientras Acosta no pudo prolongar la secuencia que le había llevado a cinco top 5 consecutivos y tres podios antes de Japón. La quinta posición acabó en manos de Fernández, con Ogura y el piloto de KTM inmediatamente detrás.
Francesco Bagnaia terminó octavo en un circuito donde había conseguido el doblete en 2025, seguido por Fermín Aldeguer y Luca Marini, que llevó a Honda hasta el décimo puesto en el Gran Premio de casa. Brad Binder fue undécimo, Fabio Quartararo acabó duodécimo y Somkiat Chantra sumó los siguientes puntos con la segunda Honda oficial, mientras Maverick Viñales regresó a la competición con una decimocuarta posición y Franco Morbidelli cerró la zona de puntos.

Dos puntos separan ahora a Martín y Márquez
La gira asiática había comenzado con Jorge Martín defendiendo 12 puntos de ventaja y sale de Japón prácticamente con el marcador a cero de nuevo. El piloto de Aprilia conserva el liderato con 333 puntos, pero Marc Márquez ya suma 331 después de llevarse todos los posibles en Motegi, primero con la Sprint y después con el Gran Premio. Marco Bezzecchi permanece tercero, aunque ahora se encuentra a 49 puntos del líder, prácticamente descartado ya de la lucha.
La siguiente parada será Mandalika, un circuito que sobre el papel puede favorecer más a Aprilia y que llega inmediatamente después de que Ducati haya encontrado en Japón uno de sus fines de semana más importantes del año. Con cinco Grandes Premios concentrados en seis semanas, el margen para corregir un mal resultado se reduce rápidamente y la diferencia entre Martín y Márquez es prçacticamente inexistente.

Guevara aprovecha el desastre de González
La carrera de Moto2 alteró por completo una lucha por el título que había llegado a Japón con 35,5 puntos entre Manu González e Izan Guevara. González levantó la mano en la parrilla por un problema de embrague antes de la salida y tuvo que comenzar desde el pit lane, perdiendo cerca de medio minuto respecto a la cabeza, mientras su principal rival aprovechaba la pole para ponerse al frente desde los primeros metros.
Guevara soportó durante toda la prueba la presión de Tony Arbolino y Filip Salač, resistió incluso un intento del italiano a tres vueltas del final y consiguió su segunda victoria consecutiva, la tercera del año. Arbolino terminó segundo y puso fin a una racha de 34 carreras sin subir al podio, mientras Salač completó las tres primeras posiciones. El cero de González reduce la lucha por el campeonato a solamente 10,5 puntos antes de Indonesia.

Almansa retrasa la celebración de Quiles
Máximo Quiles afrontaba Motegi con su primera oportunidad de cerrar matemáticamente el Mundial, pero David Almansa consiguió mantener vivo el campeonato después de una carrera que acabó convirtiéndose de nuevo en un duelo entre ambos. Brian Uriarte había liderado durante buena parte de la primera mitad antes de recibir una doble Long Lap por una intervención de su equipo en la parrilla fuera del tiempo permitido, circunstancia que dejó a Almansa al frente y permitió a Quiles acercarse progresivamente después de superar a Álvaro Carpe.
Un error del líder del campeonato a cinco vueltas del final pareció darle aire a Almansa, aunque Quiles recuperó la distancia y llegó a la última vuelta preparado para atacar. Lo intentó en la curva 11 y volvió a buscar espacio en las curvas 13 y 14, pero Almansa defendió cada entrada y consiguió su tercera victoria de 2026. Quiles terminó segundo, Carpe fue tercero y la siguiente oportunidad de conquistar el título llegará dentro de una semana en Indonesia.









