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Kove se desata para 2027 con una 650RR, dos rally accesibles y hasta una supersport eléctrica

Kove 650RR negra vista en tres cuartos delantero
CFMOTO 675NK Aspar

Kove lleva varios años utilizando la competición como escaparate, pero también como laboratorio para desarrollar una gama que no deja de crecer. Su presencia en EICMA 2026 confirma que ese crecimiento seguirá acelerándose durante 2027, con motos que abren nuevas puertas sin abandonar el rally y la velocidad.

La marca china ya no se conforma con ocupar espacios reducidos y concretos dentro del mercado europeo. Su siguiente etapa pasa por ampliar cilindradas, explorar la propulsión eléctrica y desarrollar tecnologías propias que después puedan encontrar sitio en diferentes modelos de producción.

El resultado empieza a tomar forma con una nueva generación de proyectos que va desde una ligera 125 Rally hasta una supersport tetracilíndrica de media cilindrada. Entre medias aparecen otra rally más ambiciosa, dos propuestas eléctricas y un embrague electrónico desarrollado internamente que muestra hasta dónde quiere llevar Kove su independencia tecnológica.

Kove E-500RR eléctrica vista de perfil con carenado gris y negro
La E-500RR busca superar los 50 kW de potencia y mantenerse por debajo de los 150 kg, con una parte ciclo orientada a carretera y circuito.

La Kove 650RR sube la apuesta hasta los cuatro cilindros

La 650RR representa probablemente el salto más importante dentro de esta nueva ofensiva de la marca china para 2027, colocando a Kove directamente entre las supersport de media cilindrada con motor de cuatro cilindros más interesantes. Su propulsor de 645 cc utiliza distribución DOHC con 16 válvulas y alcanza 80 kW a 13.000 rpm -equivalentes a unos 109 CV- mientras el par máximo llega a 60 Nm a 11.000 rpm.

El carácter potenciado a altas revoluciones se acompaña del acelerador electrónico Ride-by-Wire, tres modos de conducción denominados Standard, Sport y Custom, además de un quickshifter bidireccional. Esta combinación permite modificar la respuesta del motor y aprovechar la caja de cambios sin utilizar el embrague durante determinadas fases de aceleración y reducción.

La parte ciclo sigue una receta claramente deportiva, con un bastidor de doble viga de alta rigidez, subchasis de aluminio y basculante fabricado en el mismo material. Las suspensiones permiten regulación tanto delante como detrás, mientras la frenada recurre a dos discos delanteros flotantes con pinzas de cuatro pistones. El ABS en curva y el control de tracción completan unas ayudas pensadas para acompañar el rendimiento cuando aumenta el ritmo.

Kove declara 195 kilos en orden de marcha para su supersport, una altura de asiento de 810 milímetros y un depósito de aluminio con 17 litros de capacidad. La instrumentación está compuesta por una pantalla TFT de seis pulgadas con conectividad MotoPlay, mientras las cámaras delantera y trasera y el asistente de cambio de carril llevan a la 650RR hacia un nivel de equipamiento poco habitual en una supersport de este planteamiento.

Kove 350 Rally con decoración de competición en rojo y turquesa
La nueva Kove 350 Rally desarrolla unos 41 CV y combina suspensiones de largo recorrido con un depósito de 21 litros para afrontar rutas exigentes.

Dos nuevas Rally para entrar por abajo y seguir creciendo

El otro gran terreno conocido para Kove sigue siendo el rally, aunque ahora la marca quiere ampliar el acceso a este tipo de motos con cilindradas claramente inferiores. Las nuevas 125 Rally y 350 Rally son sus dos nuevos modelos, compartiendo espíritu pero teniendo cada una su propia personalidad y sobre todo, su propio público objetivo.

Kawasaki KLE 500

La pequeña de la familia, la Kove 125 Rally, motna un motor monocilíndrico refrigerado por líquido de 124,7 cc, con 15 CV de potencia y 11 Nm de par. Su gran argumento está en un peso en seco de solamente 122 kilos, combinado con ruedas de 21 y 18 pulgadas, 215 milímetros de recorrido delantero y una distancia libre al suelo de 240 milímetros. El depósito alcanza 12,5 litros y el equipamiento incorpora ABS de doble canal, iluminación LED y una pantalla TFT de 6,75 pulgadas.

Por su parte, la 350 Rally recoge buena parte de la experiencia acumulada con la 450 Rally, pero busca una posición más versátil dentro de la gama. Su monocilíndrico de 349,9 cc desarrolla 30 kW, unos 41 CV, y entrega 33,7 Nm de par máximo, incorporando además dos ejes de equilibrado para reducir vibraciones durante los recorridos prolongados.

En este modelo encontramos una configuración claramente más preparada para afrontar viajes y pistas exigentes, con 250 milímetros de recorrido delantero y 230 detrás. La altura libre al suelo alcanza 260 milímetros, mientras el depósito crece hasta 21 litros y la configuración biplaza añade estriberas plegables para el pasajero. También dispone de los modos Off-Road, Sport y Eco, ABS de doble canal y una pantalla TFT vertical de 6,75 pulgadas.

Kove 125 Rally en color turquesa y blanco vista de perfil
Con 122 kg en seco, ruedas de 21 y 18 pulgadas y 215 mm de recorrido delantero, la 125 Rally apuesta por ligereza y facilidad de manejo.

Kove también quiere trasladar su rendimiento al mundo eléctrico

La expansión de la gama de la firma china no se limita únicamente a los motores de combustión, ya que Kove ha llevado al EICMA dos proyectos eléctricos con objetivos muy diferentes. La Bonic adopta un planteamiento claramente orientado hacia el uso fuera del asfalto, mientras la E-500RR intenta llevar la misma filosofía hacia una supersport eléctrica ligera. La Kove Bonic utiliza una plataforma eléctrica de flujo axial desarrollada por la propia marca y combina esa mecánica con una estructura de diseño biomimético. El chasis aprovecha parte de la experiencia acumulada en el Dakar y ha sido desarrollado considerando conjuntamente suspensiones, rigidez, frenada y neumáticos para conseguir una respuesta precisa sobre terrenos irregulares.

Sus objetivos de desarrollo son especialmente ambiciosos para una moto eléctrica orientada al off-road. Kove trabaja con una potencia superior a 25 kW, una autonomía por encima de 128 km y una aceleración de cero a 96 km/h inferior a 2,3 segundos.

Mientras tanto, la E-500RR lleva esa misma tecnología de flujo axial hacia un escenario completamente distinto, con una carrocería deportiva y una parte ciclo pensada para carretera y circuito. El objetivo pasa por superar los 50 kW de potencia y mantener el peso por debajo de 150 kilos, una combinación especialmente interesante si finalmente llega a trasladarse sin grandes cambios a un modelo comercial.

La suspensión delantera es invertida y detrás utiliza un monoamortiguador hidráulico, mientras la frenada combina un disco delantero de 320 milímetros con otro trasero de 220. El ABS funciona sobre ambos canales y los neumáticos utilizan llantas de 17 pulgadas, acompañados por dos modos de conducción denominados Sport y ECO.

KEC, el embrague electrónico que Kove desarrolla por su cuenta

Junto a las nuevas motos aparece una tecnología que puede terminar teniendo bastante recorrido dentro de la futura gama. El Kove Electronic Clutch, denominado KEC, es un embrague electrónico desarrollado internamente para automatizar parte de la gestión de la transmisión sin eliminar necesariamente la intervención del usuario.

El sistema utiliza las señales recogidas por diferentes sensores para controlar el acoplamiento y desacoplamiento del embrague. Puede funcionar en modo manual, automático o manual automatizado, ofreciendo tres formas distintas de interactuar con la transmisión según las preferencias o las condiciones de conducción.

Su presencia en el EICMA no significa todavía que vaya a incorporarse inmediatamente a todos estos modelos, pero sí adelanta una dirección tecnológica concreta. Kove quiere desarrollar internamente más sistemas electrónicos y utilizar esa capacidad para ampliar posteriormente las posibilidades de su gama.

Del Dakar y los circuitos hacia una temporada 2027 todavía más ambiciosa

La competición seguirá teniendo un peso importante durante esta siguiente etapa, especialmente porque Kove ha construido buena parte de su identidad internacional alrededor del rally y la velocidad. Desde su debut en el Dakar de 2023, cuando consiguió llevar sus tres motos participantes hasta la meta, el proyecto ha seguido creciendo temporada tras temporada.

En el Dakar 2026, Neels Theric consiguió tres victorias de etapa dentro de la categoría Rally2, mientras Javi Vega terminó quinto entre los participantes de Original by Motul. En velocidad, Beñat Fernández había logrado un año antes el título de WorldSSP300, convirtiéndose junto a Kove en protagonista del primer campeonato mundial conseguido por una marca china.

La temporada 2027 incorporará nuevos nombres a ambos programas deportivos. Hugo Blanjoue se unirá a Neels Theric y Sunier en rally, mientras Iker García y Antonio Torres pasarán a formar parte del proyecto de velocidad alrededor de la nueva 650RR.

Kove afronta así 2027 con una gama que empieza a desbordar claramente los segmentos donde inicialmente construyó su reputación. La 125 Rally y la 350 Rally mantienen ese vínculo con la aventura, mientras la 650RR, la Bonic, la E-500RR y el nuevo embrague KEC enseñan una ambición mucho más amplia para los próximos años.

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