Posiblemente, la familia MT de la marca japonesa sea una de las gamas más conocidas a nivel mundial, no solo dentro de su catálogo, sino en todo el mundo de las motos. Es una saga que destaca por una imagen atractiva, aunque como en todo, siempre se puede mejorar algo. Y de este inconformismo es de donde ha nacido la Yamaha MT-25 Blue Falcon.
Esta maravilla de moto customizada llega desde Bali, uno de los paraísos turísticos a nivel mundial, al que ahora también ponemos en el mapa de los preparadores de motos. El taller en concreto se llama Treasure Custom Garage y está regentado por Imanuel Prakoso, más conocido como “Nuel”. Empresa que además de restaurar y personalizar motos, también las alquila para los turistas que visiten el país, una manera curiosa pero rentable de ampliar el negocio.
Nuel es un entusiasta de las dos ruedas que rápidamente se dio cuenta de que la MT-25 que se vendía en Indonesia era un modelo práctico y que tiene mucho público en su mercado, pero que poco o nada tenía que ver con la filosofía que la familia MT expone en sus modelos europeos o de mayor cilindrada. Estéticamente, es una moto mucho menos llamativa y por eso este diseñador balinés quiso ponerle remedio.
La Yamaha MT-25 Blue Falcon es única e irrepetible
El resultado es la impresionante Yamaha MT-25 Blue Falcon, que ahora sí se asemeja algo más a las MT que a todos nos vienen a la mente, pero como es lógico, con muchos detalles que la diferencian y la hacen única. Esta modificación está basada en una unidad del 2015, la cual fue desmantelada por completo nada más pisar las instalaciones del taller.
Lo primero que hicieron sus creadores al tenerla desmontada fue sustituir la horquilla original por una invertida de mejores prestaciones, aunque el amortiguador trasero sigue siendo el original. Los frenos también fueron sustituidos por unos de mayor calidad, no solo cambiaron los discos, todo el sistema se actualizó.
En cuanto al motor, la Blue Falcon mantiene intacto el pequeño bicilíndrico original de 249 c.c. de refrigeración líquida y 36 CV de potencia. Pero no pienses que esto iba a quedar así, Nuel tenía que darle un toque más radical a la mecánica de esta moto y por eso el escape se sustituyó por un nuevo silenciador Akrapovič.
Sin duda la parte más laboriosa de este proyecto fue su carrocería, la cual está fabricada desde cero y de manera artesanal para dotar a la Yamaha MT-25 Blue Falcon de la estética deportiva y agresiva que se aprecia en las imágenes. Para ello, el bastidor también ha tenido que ser modificado para adaptarse a las nuevas formas que dibuja esta Yamaha.
Para terminar, no podemos olvidar el increíble trabajo de pintura que este taller balinés ha realizado en esta moto. Una combinación de un azul predominante combinado con el negro de varios de sus componentes y que pone nombre a esta moto.


