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Prueba CFMOTO 800MT-ES: ¿se nota de verdad la suspensión electrónica?

CFMOTO 800MT-ES junto al probador durante la prueba de la trail con suspensión electrónica.

Hasta hace unos años, buscar una moto con suspensión electrónica acababa casi siempre en el mismo sitio. Había que mirar a marcas de alto nivel, japonesas o europeas, con un corte bastante premium y con precios que no eran precisamente bajos sobre todo si se buscaba un funcionamiento bueno del sistema. No es que hubiera demasiadas opciones, así que quien quería ese tipo de tecnología sabía que tenía que pagarlo.

El mercado, sin embargo, está cambiando a una velocidad brutal. Las marcas chinas vienen apretando muy fuerte y una de las que más lo está haciendo es CFMOTO. La marca lleva años evolucionando, trabajando en modelos cada vez más serios, con mejores acabados, más prestaciones y mucho equipamiento tecnológico. Esta 800MT-ES es un buen ejemplo de por dónde quiere ir y del enfoque que están dando a su catálogo.

La hemos probado precisamente para conocer su sistema de suspensión electrónica, que es la gran razón de ser de esta versión. La base de motor y bastidor ya la conocíamos de la familia 800MT, pero aquí entra en juego una suspensión activa que cambia completamente la forma de entender esta moto. La pregunta era clara antes de subirnos: ¿se nota de verdad o es sólo un argumento comercial más?

CFMOTO 800MT-ES vista de perfil, con llantas de radios, defensas, pantalla alta y herrajes para maletas. La CFMOTO 800MT-ES combina una orientación trail asfáltica con llanta delantera de 19 pulgadas, defensas, herrajes para maletas y suspensión electrónica.

CFMOTO ya no quiere ser sólo la mejor marca china

Hablar de CFMOTO es hablar de una de las marcas más potentes que llegan desde China. También es una de las que más tiempo lleva trabajando en profundidad en Europa, con una evolución que se ha notado mucho en los últimos años. Su relación con KTM, su experiencia en España y el crecimiento de su gama han ido colocando a la firma en un punto muy alejado al de aquellas motos chinas de hace años a las que siempre les faltaba refinamiento o se les estropeaba algo aunque fuesen nuevas.

Los años han pasado y el panorama es otro muy diferente con CFMOTO, que ya no transmite esa idea de producto que intenta llegar sólo por precio. La marca está empujando hacia modelos más completos, más evolucionados y con un nivel de acabados cada vez más alto. La 1000MT-X, que probamos hace poco en su presentación nacional, ya dejó claro ese salto: una moto muy afinada, con apenas dos o tres cosas que pulir, pero con un comportamiento y una suavidad que la colocan bastante lejos del tópico de “moto china”.

La 800MT-ES no llega al nivel tan alto que nos dejó aquella 1000MT-X, pero sí mantiene esa misma dirección. Es una moto suave, bastante fina y muy completa, con una particularidad importante: es el primer modelo de CFMOTO que estrena esta tecnología de suspensión activa en la gama actual. La marca ya había coqueteado hace unos años con la suspensión electrónica, pero no terminó de conseguir el funcionamiento que quería con ello y el proyecto se quedó aparcado. Ahora esta idea vuelve con un sistema más maduro y pulido.

Detalle lateral de la CFMOTO 800MT-ES con defensas de motor y grafismo 800MT. La CFMOTO 800MT-ES incluye defensas de motor de serie, un elemento útil en una trail de más de 200 kg pensada también para salir a pistas sencillas.

La suspensión electrónica es la razón de ser de esta versión

En una suspensión convencional, el funcionamiento es sencillo de entender. Tienes tu horquilla, tu amortiguador y, si hay reglajes, puedes tocar precarga, compresión o extensión con una herramienta o a veces incluso con la mano. El problema es que esos ajustes se quedan como tú los dejas. Si cambias de carretera, de ritmo, de carga o de uso, tienes que parar y volver a tocar la moto si quieres que se adapte mejor a la nueva situación.

Con la suspensión activa de esta CFMOTO 800MT-ES el concepto cambia radicalmente. Tú eliges un punto de partida y la moto va trabajando de forma automática mientras circulas. El sistema lee lo que está ocurriendo, interpreta la frenada, la inclinación, el estado del asfalto y el tipo de conducción, y va modificando el ajuste de las suspensiones para adaptarse mejor a cada momento.

Puedes salir por autopista, llegar después a una carretera de montaña con curvas cerradas y frenadas fuertes, y acabar metiéndote por una pista de tierra. Para cada una de esas situaciones hay un reglaje ideal pero con una suspensión convencional tienes que buscar un término medio o hacer paradas para cambiar ajustes, pero con este sistema la moto tiene capacidad para ir cambiando esta configuración de manera automática.

En la 800MT-ES hay tres modos principales de suspensión: Comfort, Standard y Sport. Estos modos actúan sobre la compresión y el rebote, es decir, sobre cómo se hunde la suspensión y cómo recupera después. Si eliges el modo Sport, la moto entiende que quieres un comportamiento más firme. A partir de ahí, ella sigue ajustando dentro de ese margen en función de lo que lee a través de la IMU y de los sensores.

Detalle del carenado lateral de la CFMOTO 800MT-ES con el logotipo de la versión ES. La denominación ES identifica a la versión con suspensión electrónica dentro de la familia CFMOTO 800MT.

También se puede configurar la precarga, aunque en este caso el ajuste no va cambiando constantemente. Al hacerlo eliges entre cuatro configuraciones: piloto sólo, piloto con carga, piloto con acompañante y piloto con acompañante y carga. Lo seleccionas a través de la pantalla y la moto parte de una base más dura o más blanda según lo que necesites.

La teoría está muy bien, pero lo importante es saber qué pasa en marcha. Y la verdad es que se nota mucho este cambio de comportamiento en cada modo. Sobre todo cuando das saltos grandes entre modos, por ejemplo de Comfort a Sport. En Comfort la moto es más blanda, más cómoda, filtra mejor los baches y resulta muy agradable en ciudad, en resaltos o en pasos de peatones elevados. Tiene un punto más «barco», pero en el buen sentido si lo que quieres es comodidad.

Cuando pasas al Sport, la moto cambia sus reacciones de forma clara y rápida. Se vuelve más dura, más rígida, permite frenar más fuerte y reduce las transferencias de pesos. Eso hace que puedas apretar más el ritmo en una carretera de montaña y que la 800MT-ES se comporte de una forma más deportiva. No se transforma en una naked ni en una deportiva, porque no lo es, pero sí cambia lo suficiente como para adaptarse a lo que necesitas y hacer que el sistema tenga mucho sentido.

También se nota cuando sales a tierra. Si pasas de un modo más firme a Comfort, la moto copia mejor los baches y resulta más fluida y progresiva. No estamos hablando de una adventure muy offroad ni desde luego de una moto para hacer enduro, pero sí se defiende bien cuando sales del asfalto.

Rueda delantera de radios de la CFMOTO 800MT-ES con neumático Michelin Anakee Adventure. La CFMOTO 800MT-ES utiliza una llanta delantera de 19 pulgadas con neumáticos Michelin Anakee Adventure, buscando equilibrio entre carretera y pistas sencillas.

Una parte ciclo noble y estable

La suspensión electrónica es la gran protagonista, pero no es lo único que define la parte ciclo de la 800MT-ES. La moto utiliza un bastidor tubular de acero al cromo-molibdeno -un concepto muy habitual en este tipo de motos- y un basculante de aluminio. En las ruedas encontramos llantas de 19 pulgadas delante y 17 detrás, con radios y neumáticos Michelin Anakee Adventure.

Ese conjunto busca un equilibrio entre diferentes usos, aunque la moto tiene una orientación Adventure más asfáltica que campera. Los Michelin tienen dibujo y permiten salir a pistas con más garantía que un neumático puramente de carretera, pero no son ruedas de tacos y eso hay que tenerlo en cuenta. Para caminos y pistas sencillas van bien y en carretera también cumplen muy bien.

En la frenada, la 800MT-Es cuenta con doble disco delantero y disco trasero con pinzas J.Juan. No son tan vistosos -y efectivos- como los Brembo que lleva la 1000MT-X, pero trabajan bien y cumplen perfectamente su cometido. La bomba tiene un tacto más que correcto, el freno trasero tiene buena potencia y el ABS cuenta con funcionamiento en curva gracias a la IMU, lo que siempre incrementa la seguridad.

En marcha, la moto se siente grande y pesada, porque lo es, pero tiene un comportamiento muy noble y fluido. Me ha gustado la estabilidad del conjunto, tanto en autopista como en curva. No es una moto que requiera mucho esfuerzo para hacerla girar o para cambiarla de dirección, siempre que seas consciente de lo que llevas entre manos. Tiene sus inercias, como es lógico, pero no resulta torpe ni complicada.

La forma de girar es intuitiva y el chasis transmite confianza. Puedes ir tranquilo, viajar, enlazar curvas a buen ritmo o salir a una pista de tierra sencilla sin que la moto pierda la compostura. Queda claro que el resto de la parte ciclo acompaña bien al nivel de la suspensión electrónica.

Detalle del freno delantero J.Juan de la CFMOTO 800MT-ES con llanta de radios. El equipo de frenos de la CFMOTO 800MT-ES recurre a componentes J.Juan, con doble disco delantero y ABS con funcionamiento en curva.

Un bicilíndrico lleno y fácil de aprovechar

El motor es conocido dentro de la gama 800 de CFMOTO. Se trata de un bicilíndrico en paralelo que, si tuviera que resumir en una idea, diría que está lleno. La moto sale con energía desde abajo y tiene una respuesta muy agradable gracias también al buen trabajo del acelerador electrónico.

Es especialmente positivo cómo trabaja este acelerador electrónico. Es suave, dosificable y hace que la moto no de tirones. Puedes llevarla despacio, tranquilo, en ciudad o en carreteras lentas y el motor responde bien. Pero si le abres fuerte, también corre. Tenemos algo más de 90 CV, una cifra ideal para una moto de este tamaño y de este enfoque que está hecha para disfrutar no yendo al límite.

A veces se tiende a pensar que una 800 con 90 CV puede quedarse corta, pero en esta moto no he tenido esa sensación. Hay potencia más que de sobra para viajar, para ir cargado, para hacer rutas largas o para divertirte en una carretera de curvas. No es una moto para ir al límite, pero sí te permite pasártelo muy bien y disfrutar de los kilómetros.

En zonas de muchas curvas enlazadas, además, no exige estar cambiando constantemente. Tiene mucho par abajo y permite jugar poco con el cambio. Eso no significa que no estire si quieres subirla de vueltas, pero lo bueno es que no te obliga a hacerlo. La caja de cambios tiene un escalado bueno, sobre todo comparada con la 1000MT-X, que llevaba una relación más abierta. La hermana pequeña tiene unas relaciones más cerradas, algo que le ayuda a tener más salida aunque su potencia no sea muy elevada.

El quickshifter funciona en subida y bajada, aunque aquí sí creo que hay un pequeño margen de mejora. Va bien, pero le falta un punto de finura en el que la firma china tendrá que trabajar de cara a futuras versiones. Sobre todo cuando vas bajo de vueltas, a veces le cuesta sincronizar un poco más y la marcha entra algo más forzada. Si subes un poco el régimen, funciona mejor. De todas formas, siempre se puede usar el embrague, que es suave, progresivo y agradable.

Motor bicilíndrico en paralelo de la CFMOTO 800MT-ES visto desde el lateral derecho. El bicilíndrico en paralelo de la CFMOTO 800MT-ES entrega algo más de 90 CV y destaca por una respuesta llena desde abajo.

Electrónica completa, también fuera del asfalto

Las suspensiones no son la única parte electrónica de la moto. La 800MT-ES monta una IMU que permite que trabajen con sensibilidad a la inclinación y a las aceleraciones sistemas como el control de tracción, el ABS en curva y el antiwheelie. Todo está integrado en el sistema de estabilidad y eso ayuda a que las transiciones sean más suaves y a que la moto dé más sensación de seguridad.

También tenemos diferentes modos de conducción que se suman a los modos de suspensión. La moto permite elegir entre un modo Rain y un modo Sport que hacen que la conducción sea diferente. En el Rain la respuesta del acelerador es más suave, más dulce y menos inmediata. La moto no entrega todo de golpe y resulta más fácil de llevar en condiciones complicadas.

En el Sport, la moto suelta todo lo que tiene, aunque sigue contando con las ayudas electrónicas. La respuesta es más directa y encaja mejor cuando quieres aprovechar el motor en carretera. Es un modo muy lógico para una moto con este nivel de potencia y con este planteamiento.

Como buena Adventure, la 800MT-ES también ofrece modos pensados para salir del asfalto. Tenemos el Off Road y All Terrain, con sus variantes Plus. A medida que pasas de uno a otro, la moto va desconectando ayudas de control de tracción y ABS hasta llegar al modo All Terrain Plus, donde eres tú quien se encarga de todo.

Aquí conviene ir con cabeza, porque estamos hablando de una moto de más de 200 kg, con más de 90 CV y con neumáticos mixtos, pero no de taco. Si quitas todas las ayudas sin tener experiencia, es fácil llevarse un susto. Lo bueno es que CFMOTO lo ha planteado de forma progresiva, así que puedes ir paso a paso: primero un modo más asistido, luego otro un poco más libre y, cuando realmente tengas nivel y sepas lo que haces, puedes desconectar todo.

Lo que menos convence de la electrónica no es el funcionamiento, sino la forma de moverse por algunos menús para utilizarla. En la piña izquierda tenemos unas flechas, un poco como las del mando de la tele, que tal vez son algo grandes. Además, para cambiar algunas funciones hay que ir pasando por diferentes familias de opciones.

Piña izquierda de la CFMOTO 800MT-ES con mandos para navegar por los menús de la pantalla. Los modos de conducción y suspensión de la CFMOTO 800MT-ES se gestionan desde la pantalla y la piña izquierda, aunque el sistema obliga a navegar por varios menús.

Una moto grande, pero no inaccesible

La 800MT-ES es desde luego una moto grande que se ve voluminosa y que tiene un tamaño importante, algo que conviene tener en cuenta según tu estatura y tu físico. Aun así, no es excesivamente alta y eso ayuda a los menos corpulentos. El asiento está a 820 mm del suelo, lo que permite llegar mejor de lo que podría parecer al verla parada. Con una estatura de 1,71 o 1,72 m se llega con los dos pies de puntillas.

La posición de conducción está bastante enfocada a la carretera. El cuerpo queda erguido, los brazos no van demasiado estirados y el manillar queda cerca. Los mandos y piñas están bien colocados, la pantalla frontal cubre de forma aceptable y el asiento es amplio, ancho y con un mullido más bien blando, algo que en salidas largas se agradece.

Las piernas quedan algo más recogidas que en otras Adventure más altas. Esta moto es algo más baja, también por el planteamiento de las llantas y por su enfoque más asfáltico, pero no llega a ser incómoda. Puedes aguantar bastante tiempo sobre ella sin que la posición te castigue demasiado.

Donde la ergonomía no me ha gustado tanto es al ponerse de pie en campo. El manillar queda demasiado bajo y te obliga a inclinar el cuerpo hacia delante. No puedes ir erguido de una forma tan natural como en otras motos más orientadas al off road, y eso puede cargar algo más la espalda. No es algo grave ni mucho menos, porque esta moto permite salir a pistas, pero no está pensada al cien por cien para ese uso.

Parte trasera de la CFMOTO 800MT-ES con asiento, asas y herrajes laterales para maletas. La CFMOTO 800MT-ES trae de serie portabultos, asas para el pasajero y herrajes laterales para montar maletas.

Mucho equipamiento y una pantalla de 8 pulgadas

CFMOTO suele apostar fuerte por el equipamiento y esta 800MT-ES no es una excepción. Además de todo lo que ya hemos comentado, la moto trae muchos detalles que hacen que el conjunto se sienta muy completo. Delante tenemos una pantalla parabrisas de tamaño contenido y regulable a mano. Cubre de forma aceptable, quizá no tanto como en una touring, pero cumple bien. Justo detrás aparece una de las protagonistas del equipamiento: la pantalla TFT horizontal de 8 pulgadas.

En la 1000MT-X la pantalla va en vertical, con un enfoque más off road. En esta 800MT-ES es horizontal, más acorde con su orientación de carretera. Mantiene un manejo combinado entre la piña y la función táctil. Puedes configurar muchas cosas tocando la pantalla, como si fuese un móvil, acceder a menús y ajustar la moto a tu gusto. En marcha, a partir de cierta velocidad, el táctil se desconecta y todo pasa a manejarse desde la piña, lo que me parece una buena decisión.

La pantalla se ve muy bien y al ser grande, los números y la información aparecen claros manteniendo una buena visibilidad tanto con mucha luz como con poca. También cuenta con conectividad y actualizaciones OTA, algo muy útil porque permite recibir mejoras de software sin tener que pasar por el taller. Si CFMOTO actualiza, por ejemplo, la sincronización del quickshifter, la moto puede recibir esa mejora en remoto.

Frontal de la CFMOTO 800MT-ES con pantalla regulable, faros y defensas laterales. La CFMOTO 800MT-ES mantiene un enfoque trail asfáltico, con pantalla regulable, cubremanos, defensas y un frontal de aspecto voluminoso.

La pantalla también muestra la presión y temperatura de los neumáticos, otro detalle práctico. Más atrás tenemos una toma USB y una toma de 12 V de tipo mechero, útiles para cargar dispositivos o conectar un GPS. También hay cubremanos, puños calefactables y asiento calefactable, aunque en plena prueba con 40 grados, evidentemente no era lo ideal ponerse a probarlos.

La moto trae de serie defensas de motor, algo que siempre da confianza en una trail de este tamaño. Si se vuelca en parado o tienes una caída tonta, los daños pueden ser mucho menores. También equipa cubrecárter metálico, portabultos, asas para el pasajero y herrajes laterales para maletas. Esto último es importante, porque muchas veces al montar maletas hay que sumar también el coste de los soportes y aquí ya vienen incluidos.

A todo eso se suma el control de velocidad de crucero, que en autopista es un lujo -y que sólo se puede usar hasta 130 m/h- y el radar trasero, que avisa si se cambia de carril con un vehículo demasiado cerca. Con todo este equipamiento, la 800MT-ES se coloca en un nivel muy alto dentro de su segmento.

Pantalla TFT horizontal de 8 pulgadas de la CFMOTO 800MT-ES con modo Rain activado. La CFMOTO 800MT-ES monta una pantalla TFT horizontal de 8 pulgadas, con conectividad, actualizaciones OTA y visualización de datos como presión y temperatura de neumáticos.

Mucho equipamiento… ¿y mucho dinero?

Con todo este nivel de equipamiento, la CFMOTO 800MT-ES cuesta 10.495 euros. Como suele pasar con la marca, no estamos ante una moto china «low cost». CFMOTO no suele jugar a eso y su apuesta es ofrecer un conjunto muy equipado, evolucionado y con buenos acabados, pero eso también tiene su precio.

La suspensión electrónica incrementa el precio casi 1.000 euros respecto a la versión Explore y ahí está la gran pregunta de esta prueba. ¿Merece la pena pagar ese extra? Para mí, después de probarla, el sistema sí se hace notar. Puede hacer que los viajes sean más cómodos y sobre todo, permitir una gran flexibilidad entre diferentes usos de manera muy rápida.

No creo que sea imprescindible para todo el mundo. Si siempre vas a hacer el mismo tipo de uso, quizá una suspensión convencional bien ajustada ya te sirva. Pero si alternas ciudad, rutas, viajes, puertos de montaña, pasajero, carga y alguna pista, esta suspensión activa tiene mucho sentido.

Lo mejor, como siempre, es probarla. Es una moto que acaba de llegar a España y todavía tendrá que ir entrando en la red de concesionarios, pero muy pronto debería estar disponible para que cualquiera pueda comprobar si le encaja. Y en este caso, más que nunca, merece la pena subirse para comprobar si esa suspensión electrónica es justo lo que buscas en una trail asfáltica muy equipada.

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